A veces a uno le gustaría viajar al acuario donde los peces te miran de forma extraña, donde te dejan mirar los espejos que ellos utilizan para vivir.
A veces a uno le gustaría romper los cristales, las imágenes, las creaciones de la mente, … pero no siempre es posible. Podemos conducir por el abismo y caernos a la carretera sin retorno aún que seamos consciente de que los trayectos son interminables, inescrutables,… como dice Joaquín Sabina en “Alivio de Luto” …….”sola entre el gentío…. un weekend en Paris, un deshielo,…. o quiza una canción,.. cuantas noches al alba… “.
Dormimos debajo de la misma luna, pero la luz a mi me ahoga, me deja un poco de oxígeno para poder ahogarme un poquito más.
El viaje al acuario llevo cientos de horas programándolo pero no acabo de subirme al tortuoso vehículo. Tal vez sea mañana, aunque nunca sabré si mañana es mañana.

